jueves, 14 de julio de 2016

G2HAUNDIAK 2016 - GOIERRI TRAIL (88 Km +6000 m)


Esta foto refleja a la perfección, esta crónica. En este artículo hablaremos de kilómetros, muchos kilómetros, nada de 88 Km al final 93 Km. Hablaremos de esfuerzo, de pasión y sobre todo de amistad. Hablaremos de una localidad, Beasain que durante un fin de semana se vuelca con los participantes de la Ehunmilak y de un país, Euskal Herría que engancha a todos sus visitantes: por su cultura, su gastronomía, sus paisajes, pero sobre todo por el carácter de su gente.


Mi nombre es Aitor Sanchoyerto Martínez y soy uno de los 500 afortunados que el viernes 8 de Julio tuvo la oportunidad de tomar la salida de la G2Haundiak a las 23:00 entre los aplausos y cariño de los cientos de espectadores que se acercaron a la salida para con su clamor darnos animo y mucha fuerza. Antes de seguir, mil gracias a la familia de las carreras de montaña, a la mía propia, a la organización, a los cientos de voluntarios y a los servicios de emergencia que están al 100% pendientes de nosotros.

Este ha sido un fin de semana lleno de pasión, de magia, de cariño, de amistad y de mucho esfuerzo. Nuestra crónica comienza con la recogida de la familia después de salir de trabajar, el viernes 8 de Julio, nuestro destino en esta ocasión Beasain. El viaje desde Bilbao, se hace muy cómodo en coche y llegamos bastante rápido a nuestro centro de operaciones en Beasain, el hotel Dolarea, magnífico edificio tradicional vasco, rehabilitado, reconvertido en hotel y situado en el conjunto monumental de Igartza en Beasain.


Una vez, en el hotel, toca preparar la mochila con el material obligatorio de carrera, ya que en la entrega del dorsal revisan que llevemos todo el material obligatorio. Es un momento para una última revisión del material a dejar en Etxegarate, kilómetro 50 de carrera.  Pero lo primero, es acercarnos a la línea de salida a animar a los compañeros de la Ehunmilak (168 Km) que inician su aventura a las 18:00. Las calles cercanas a la salida están repletas de gente esperando el paso de los valientes a los que quieren dar todo su cariño y su ánimo. Puntualmente se da la salida y entre aplausos pasan delante de nosotros los corredores, es un momento muy emocionante y lleno de fuertes sentimientos. De verdad, me doy cuenta donde estoy y que en 5 horas me tocará a mí. Es curioso, precisamente luego nos encontraremos con una buena amiga de Beasain que se ha acercado a saludarme y a darme ánimos y me pregunta por lo mismo. “¿Qué hacéis ahora desde las 18:00 hasta las 23:00? ¿Cómo soportáis la tensión?

De momento, a las 18:30 ya podemos recoger el dorsal y tras las oportunas verificaciones y tras colocarnos el chip de identificación, ya tengo el dorsal y la bolsa para meter el material que quiero que me entreguen en Etxegarate. El material ya está preparado y organizado para que sea fácil de usarlo en el kilómetro, lo metemos en la bolsa y lo entregamos a la organización. Ya tenemos los deberes hechos, ahora poco a poco al hotel para cenar y dormir un poco, pero antes una foto de recuerdo y comprar una camiseta de recuerdo para el pequeño de la casa. Son camisetas estupendas de la Marca TERNUA, con un precio realmente muy popular y es un recuerdo bonito y sobre todo práctico.




Ya en el hotel, toca cenar, la comida la hemos preparado previamente en casa y así podemos gestionar mejor el tiempo y nos aseguramos que sea algo con gran aporte energético y que además me siente bien. Nunca experimentamos, vamos a lo seguro. Tras la cena, toca dormir un poco, no da para mucho pero te relaja y te tranquiliza. Ya es la hora, así que toca vestirse, coger la mochila, los palos y para la línea de salida. Es una auténtica locura, la cantidad de gente de todas las edades, es impresionante. Es una auténtica fiesta y los protagonistas somos todos: participantes, familiares, organización, voluntarios, amigos y Beasain en general.



Tras activar el chip en el control de salida, toca esperar a que lleguen las 23:00. La rutina de salida en Beasain, es preciosa: comienza con unos bertsolaris que crean unos emotivos versos en nuestro honor, le sigue la txalaparta. Su sonido me recuerda a la tierra, a las montañas a los hayedos y a los seres mitológicos que cuidan de nosotros y de nuestra tierra. Este sonido, me entra dentro y me activa, es una sensación mágica y difícilmente explicable desde la lógica. Para terminar de alborotar mis sentimientos, antes de salir bailan en nuestro honor un aurresku, para un vasco es el mayor homenaje que te pueden rendir, se baila en momentos muy especiales y de gran importancia.!Qué gran honor.!

A todo esto ya hemos llegado a las 23:00 y sin darnos cuenta, se da la salida. Son muchos los sentimientos que llevo dentro y el inicio de la prueba es una liberación. El ritmo de salida es muy alto, las calles están abarrotadas de gente que nos aclaman a nuestro paso. Cada día que tenga pereza por entrenar, solo tengo que recordar este momento y seguro que se quita cualquier tipo de pereza. Lo de la gente en Beasain, es algo precioso que se contagia de padres a hijos, aquí anima todo el mundo.

1. > Tramo Beasain - Zaldibia
La carrera al inicio se puede correr mucho, así que tras la salida me encuentro corriendo entre los primeros de la prueba y así llego al primer control de Zaldibia. Todavía es el kilómetro 7, pero ya me he quitado la tensión de la salida. La animación que tiene este pueblo, es de no creer, hay tanta gente en la calle que prácticamente pasamos entre ellos, de uno en uno. El calor que te dan es increíble, es difícil de creer y menos mal que luego hay fotos que lo avalan, sino podríamos pensar que lo he soñado. Las primeras rampas, han permitido estirar el grupo y he podido correr muy cómodo delante, al inicio hay unas zonas estrechas que el gran grupo se atasca.






2. > Tramo Zaldibia - Larraitz
A la salida del pueblo, comienza una cuesta con un desnivel muy importante a lo largo de la cual y en la entrada de cada caserío, la familia de la casa en la puerta animando y cantando, realmente es una fiesta. El ritmo es alto pero continuo, voy bien y tranquilo. Tras unos kilómetros por pista llegamos al inicio de la calzada empedrada de Enirio, la calzada de los gentiles. Esta subida nos llevará hasta el Collado de Auza Gaztelu. Decido subir a mi ritmo y dejar pasar a la gente que viene muy fuerte. Alcanzo el collado y comienza un descenso muy peligroso pero que lo paso sin incidentes, el resto del camino ya es otra cosa. Barro y más barro, pero muy divertido. Tenemos que extremar las precauciones para no hacerse daño, estamos cerca de Larraitz.

Cruzamos la carretera y al entrar en el camino me resbalo y me pego el primer tortazo de la jornada, totalmente de cabeza y hasta parar. Esta vez, he parado con el hombro y aunque aparentemente no es nada luego cuando comienzo a usar los palos en el Txindoki, lo voy a notar. Tras la caída y el susto, alcanzo lo alto de la colina y ya todo llano hasta el avituallamiento de Larraitz. La cantidad de gente en este punto es impresionante, gritos, aplausos, ánimos. Estas dentro de la carpa y el ruido, es ensordecedor, pero como anima. 

Foto: Mayayo (C) - Carrerasdemontana.com

3. > Tramo Larraitz  – Txindokiko lepoa

Tras llenar la hidratación, salgo dirección al Txindoki. Te alejas del avituallamiento, pero da igual, sigues encontrando gente que te anima a lo largo de todo el camino. La salida es rápida hasta el inicio de las primeras rampas que con la ayuda de la noche, te vuelven a poner en situación. La subida es larga y dura, así que poco a poco a ritmo olvidándome de los demás. A mitad de subida, paro a coger agua que mezclo con sales. Me lo he pensado mejor y el tramo hasta Uarrain es largo y hace bastante calor. Alcanzo el control del hombro del Txindoki a buen ritmo, comienza el viento pero no es fuerte. La subida es muy agradable y entre continuos toboganes de hierba y piedra alcanzamos el avituallamiento de Uarrain. está en un sitio perfecto, sobre todo para reponer liquido, está haciendo demasiado calor y la perdida de liquido es importante. Hay que reponer pero sin olvidar comer, aunque esto último, nunca apetece.

 4. > Tramo Uarrain  – Lizarrusti

Salimos del avituallamiento y todavía subir unos metros, la verdad que no se hace largo.
Aunque conozco la bajada, la última vez, me pareció que bajé más derecho y esta vez se me hizo un poco más largo, no se si el suelo estaba más resbaladizo o andaba un poco dormido. La frontal comienza a fallar y tengo que pensar en cambiar la batería en Lizarrusti. Por fin, alcanzamos las bordas donde está desplegada la Cruz Roja y sigo bajando camino del pantano. este es un tramo siempre complicado, hay una zona donde hay mucha cantidad de barro y esta vez, estaba igual. A pesar de las precauciones, la liamos y el resultado es calambre en las dos piernas que durante unos segundos me dejan clavado, en mitad del barro. Tras unos metros andando y a pesar del dolor el terreno permite correr. Comienzo a correr y en poco tiempo llego al pantano, aquí surge una pista que ya nos lleva hasta Lizarrasti. Este tramo,  se pasa de noche pero de día tiene que ser un paisaje impresionante. Tras descender a buen ritmo, ya veo las luces del avituallamiento y la carga de Lizarrusti.

 5. > Lizarrusti - Etxegarate

En el avituallamiento, como estaba planificado, cambio la batería del frontal. Aprovecho para rellenar líquidos, comer y beber. Es un punto perfecto para tomar geles y las barritas que necesitan. Salgo del avituallamiento con ganas de llegar a Etxegarate. Ante nosotros 14 kilómetros de hayedo. La recepción espectacular, una cuesta muy pronunciada y resbaladiza que se afronta a buen ritmo gracias a los palos. Este tramo es un continuo subir y bajar, en un hayedo muy cerrado y húmedo, el todo momento el suelo es barro. Esta noche además, se ha unido a la fiesta la niebla. En la parte alta del hayedo voy corriendo y me engancho con una rama cayendo al suelo y golpeándome la rodilla izquierda. A pesar, de la caída, el golpe ha sido lateral y he librado la rodilla. Van pasando los kilómetros y va aumentando la niebla, hay que estar muy atento para ver las marcas y al suelo. La concentración es máxima pero a pesar de ello, resbalo y esta vez me doy en la rodilla izquierda con una piedra, Creo que la única que había. Lo peor es que intentando parar la caída, he forzado la derecha y tenido un fuerte dolor en la del golpe y en la otra. Me levanto y no puedo caminar, se preocupa todo el mundo por mí, pero les digo que sigan que no es nada. Pero estoy muy asustado, no puedo andar, el dolor es muy intenso. Me ayudo de los bastones para avanzar, el dolor intenso está remitiendo, así que empiezo a correr. En el peor momento, me encuentro con dos corredores que a partir de este momento van a ser mis compañeros de aventura hasta el final de la prueba. Se trata de Dani y Javi, del Amurrio Trail Taldea. Les conocía de muchas carreras, pero nunca había tenido el placer de poder disfrutar de una prueba con ellos. Justo en el momento más duro de la prueba les encontré y gracias a ellos pude olvidarme del dolor y del tramo este, que esta edición se me ha hecho muy largo y que a la postre ha sido decisivo en el desarrollo de la prueba. Sí que entre bromas y muchas risas llegamos hasta Etxegarate, casi sin darnos cuenta.





6. > Etxegarate - San Adrían


Etxegarate es nuestro oasis particular. Llegamos a las 7:15 de la mañana. Una vez recogida, la bolsa del corredor, lo primero cambiarse toda la ropa, limpiarse los pies, poner calcetines limpios y zapatillas nuevas. Arranca un día espectacular y cojo las gafas y la visera. Una vez, seco, toca reponer fuerza: Bocadillo de jamón especial, chocolate especial, un poco de hojaldre, plátano y como no, barrita energética y gel de efecto rápido (cuando me ponga a correr necesito energía inmediata y el bocata tardará en hacer efecto). Al final, casi 45 minutos en el control, demasiado tiempo pero me he cambiado de ropa y he comido bien. Mis compañeros de viaje, han salido hace dos minutos, le cojo en muy poco tiempo y en seguida seguimos todos juntos la marcha. Este tramo es realmente muy bonito y lo hacemos muy a gusto. Llegamos a Otzaurte sin darnos cuenta y subimos la pista con mucha facilidad, la siguiente subida se hace cómoda y pronto encontramos la fuente de bajada donde nos avituallamos. Casi sin darnos cuenta, alcanzamos el avituallamiento de San Adrian.

6. > San Adrían - Oazurtza


En el avituallamiento tomo un caldo, bebo bastante y relleno los flashes, nos espera una subida muy dura pero espectacular. Ya nos han avisado que arriba calienta el sol. Pero mi experiencia me dice que será más dura la bajada hasta la campas de Urbía. Salimos del avituallamiento y en muy poco tiempo estamos ante el espectacular paso de San Adrian. Lo atraviesas y te da la sensación que te has subido a la máquina del tiempo, digno de ver el paisaje. 
Este paisaje te hace pensar necesariamente en cuando se cruzaba desde el Goerri hasta la llanada Alavesa, ha vender los productos de la tierra. En la taberna de Otzaurte se puede ver uno de sus cuadros, un detalle de como se cree que era el paso de San Adrían. Al parecer la pared principal, era la torre principal de defensa del paso y esta flanqueada por otra en su parte superior izquierda. Al aparecer, debía ser un punto de defensa de gran importancia.



Comenzamos la subida al Aizkorri, en la parte final del hayedo se me atranca un poco. Salimos a la zona rocosa y ya va la cosa mejor, el calor me está pasando factura y necesito beber más de la cuenta. Gracias a mis compañeros, Javi y Dani la subida se hace muy divertida y entretenida. 



Llegamos a la cima y nos hacemos las fotos de recuerdo. La bajada se hace muy dura para mi, empiezan mis problemas en la rodilla izquierda pero llego sin incidencias  Por fortuna, en las campas de Urbia, encontramos una asistencia médica donde podemos coger agua. La subida de ANDROITZ, la hicimos a buen ritmo y enseguida alcanzamos el collado. La bajada hasta el avituallamiento fue bastante dolorosa, pero conseguí llegar bastante entero.



8. > Oazurtza - Mutiloa

El avituallamiento de Oatzurza es una maravilla, allí pudimos beber bien y comer un poco de todo. Había ganas de llegar y quedaba lo más fácil. Iniciamos el camino a Mutiloa, al inicio una fuerte subida que la hacemos a buen ritmo, desde aquí todo bajar, me doy cuenta que me duele mucho la rodilla pero todavía me deja correr. Una bajada que tenía que ser muy rápida y divertida, se está convirtiendo en una auténtica pesadilla para mí y para los que me acompañan que les estoy retrasando. Seguro que pueden ir más rápido y me están acompañando. Ya con ciertos problemas consigo llegar a Mutiloa. Consigo comer y beber bien, estoy perfectamente hidratado y no siento el cansancio pero la rodilla va a menos y me preocupa mucho. 
Quedan 10 Km para meta y la rodilla está a punto de dejarme tirado. Después de superar los calambres durante la noche y recuperar bastante bien las rodillas, estas están llegando a su fin.

9. > Mutiloa - Beasain

Subimos el primer repecho fuerte, a pesar del calor, el gel me ha sentado muy bien y estoy my fuerte, subimos a un ritmo bueno. Al llegar arriba intentamos correr y la rodilla dice basta, tanto  Javi como Dani me animan mucho, yo insisto en que tiren hacia la meta pero no quieren dejarme, debo tener una cara de dolor curiosa. Para no presionarme ellos se adelantan un poco y yo les sigo como puedo. La sensación de impotencia es tremenda, quiero no puedo. Cada vez, que me pongo a correr el dolor es tan intenso que me bloquea la pierna y me impide andar, tengo que parar. El dolor es imposible, no tengo nada roto pero nunca había tendido tanto dolor y tengo miedo. Mucho miedo a no poder ni andar. En mitad del tramo, un control fantasma de paso en la puerta de un caserío, los más pequeños me ofrecen agua o algún refresco y les pido algo con un poco de cafeína, casualidades que tiene la vida, solo tenían sin cafeína. La felicidad de los niños, me levantan el ánimo y las ganas de seguir. Tras agradecer mucho su atención sigo mi camino. Por fin, he conseguido que mis compañeros de viaje, se adelanten ellos, me gustaría haber cruzado la línea de meta con ellos pero no va a poder ser.
Ya oigo la carretera, solo queda una última bajada, la tengo que hacer de lateral y dando saltos, lloro de impotencia y de dolor. Cuando casi no puedo más aparece la familia, que estaba preocupada y se han venido desde la meta a buscarme para darme ánimos, sabían que algo iba mal, los tiempos no cuadraban. Cuando me encuentran apenas puedo andar, gracias a su apoyo cojo ritmo con los bastones y comienzo a andar muy rápido. Estoy ya en Beasain y los últimos 500 metros los hago corriendo, o algo así. Por fin, he llegado a la meta en 16 horas, 57 minutos, 2 horas más que la última vez y mucho más roto.

A pesar de todo, he disfrutado mucho de la carrera y a pesar del cuidado que he tenido para evitar caídas y golpes, esta vez me he hecho daño y esto ha pasado factura al final de la carrera. A pesar, de no haber pensado en retirarme, el dolor ha sido tan intenso que he sentido miedo a no poder no tan siquiera andar.
Agradecer a mis compañeros de viaje, Dani y Javier de Amurrio Trail Taldea su cariño, su ayuda y su amistad. Muchas gracias por la ayuda y aunque sea algo que parezca lógico (ayudar y apoyar al que lo necesita) en la realidad que alguien se quede contigo cuando tienes un problema, no es algo que se vea todos los días. Muchas gracias amigos.

No puedo terminar esta crónica sin felicitar a la organización por podernos dar la oportunidad a 500 privilegiados de poder disfrutar de esta carrera, pudiendo conocer paisajes y personas difícilmente de olvidar y que a buen seguro estarán presentes en nuestra memoria y que nos ayudarán a esos días malos que todos tenemos en el trabajo o en el entrenamiento diario.


Soy un privilegiado y doy gracias todos los días por ello. El esfuerzo diario merece la pena y aunque parezca que no, siempre tiene recompensa. El año que viene estaremos de nuevo en Beasain, disfrutando de esta maravillosa organización, de un pueblo muy acogedor y de un ambiente festivo que en pocos sitios se puede encontrar.


Un saludo
Aitor


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